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Pronunciamiento: ATP expulsa de sus filas a Jorge Nieto



La Asociación de Tibios del Perú (ATP), máxima institución nacional dedicada a la defensa de la ambigüedad elegante, comunica al país la expulsión irrevocable del señor Jorge Nieto de nuestras filas.


La decisión ha sido tomada luego de constatar que el señor Nieto ya no cumple con los requisitos mínimos para pertenecer a la comunidad tibia peruana.


El tibio verdadero evita el conflicto. Habla de consensos mientras todo arde. Redacta comunicados sobre “la necesidad de serenidad”. Siente alergia física frente a cualquier posición contundente. Puede ser desesperante, gaseoso y políticamente inútil, pero conserva una virtud fundamental: jamás se compromete demasiado con nadie.


Jorge Nieto ya cruzó esa frontera hace rato. Porque una cosa es ser tibio y otra muy distinta es intervenir activamente para beneficiar a los grupos de poder y la mafia institucionalizada, mientras se habla con tono de estadista preocupado. Lo suyo no es neutralidad: es militancia sofisticada. Fujimorismo caleta con dicción institucional.


La prueba definitiva ha sido su reciente campaña a favor del voto viciado en la segunda vuelta electoral. Una posición que termina favoreciendo a Keiko Fujimori.


Jorge Nieto organiza conferencias, moviliza a su partido, invita públicamente a viciar el voto y construye un discurso político completo para que sectores antifujimoristas se retiren moralmente de la disputa mientras el fujimorismo avanza tranquilo.


Y no se trata de un hecho aislado. Durante el estallido social, el señor Nieto prefirió sumarse al terruqueo contra manifestantes. También llegó a pedir en privado la Presidencia del Consejo de Ministros a Dina Boluarte, revelando una llamativa disposición a servir al mismo gobierno que decía observar con tanta preocupación institucional. Y luego terminó haciendo partido político con el hermano de la impostora, confirmando una notable coherencia: jamás romper realmente con el poder cuando existe la posibilidad de administrarlo, acompañarlo o darle una respetable cobertura republicana.


Por eso la ATP rechaza categóricamente que se siga usando la palabra “tibio” para describir al señor Jorge Nieto. Los tibios peruanos podremos ser ambiguos, indecisos, adictos a la frase “ni un extremo ni el otro” y especialistas en pedir diálogo mientras el país colapsa, pero todavía conservamos ciertos límites éticos elementales: jamás pondríamos nuestra supuesta neutralidad al servicio del fujimorismo ni trabajaríamos activamente para facilitar su regreso al poder mientras fingimos imparcialidad republicana.


La tibieza nacional merece respeto.


Consejo Directivo Nacional 

Asociación de Tibios del Perú


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