Damiana de enormes llamas
- Elma Murrugarra

- hace 7 días
- 3 Min. de lectura

Damiana de enormes llamas (Apogeo, 2025), es el bello título del poemario de Leoncio Luque Ccota, que lo conforman 33 poemas numerados, escritos en prosa y versos libres largos, divididos en tres secciones: Damiana, Preguntas vanas y Madre. Secciones separadas por 5 fotos familiares que se vinculan con los versos dedicados a la madre, como en el poema 7 que da título al libro, “Damiana de enormes llamas”:
“Yo soy el que escribe tu nombre DAMIANA, eternizando la danza de tu alegría en los demás, donde a veces el pasado es la historia que se quema con los recuerdos”.
“Yo soy el que escribe tu nombre, DAMIANA”, resalta el poeta. Y Damiana, es un nombre que tiene su origen en el culto a la diosa griega Cibeles, conocida también como Damia, diosa de la fertilidad, la siembra y la cosecha, la Madre Tierra. En el Perú es la Pachamama, la madre tierra amorosa y generosa, que nos da los alimentos que sembramos y cosechamos, nos alberga y nos cobija. Y sentimos que el poeta utiliza esta figura como metáfora para exaltar y dialogar con esa inmensa imagen maternal.
“Donde a veces el pasado es la historia que se quema con los recuerdos”, remata el poeta. Y la figura de Damiana Ccota, madre tierra, madre aimara, de grandes llamas, es esa flama sagrada guardiana de nuestras tradiciones y de nuestra historia. Ella es la madre que vence al olvido porque su hijo, el poeta Leoncio Luque Ccota, la vuelve inmortal en este libro pues cada poema es un pálpito de amor. Sus versos laten con el ritmo marcado el recuerdo de la tierra de la que se emigra, por el gozo de un niño que es amado o la pena de alguien por lo perdido.

Damiana de enormes llamas, es un poemario en el que la madre no se resigna ante las dificultades, es la madre que se rebela y vuelve poesía su soledad y su avanzada edad. Es la madre a la que el yo poético nos acerca y nos muestra la riqueza de sus tradiciones por medio de las palabras; porque este poemario tiene palabras en aimara que contienen una cosmovisión, una energía vital que debe de estar en armonía con el universo.
Citaré algunos versos del poema 33 titulado “Madre”:
“Puede ser que después de la muerte
nos encontremos entre los ajayus
[...] hacia el alaxpacha,
para seguir viviendo en esta soledad
en que nos encontremos nuevamente
conversando de tu sonrisa”.
Para los aimaras el ajayu es el espíritu, esa fuerza del universo, que contiene el sentimiento y la razón, que otorga el movimiento, el pensar y el sentir. Y esa energía logra el equilibrio con el respeto a todos los seres vivos y cosas. El alaxpacha es el mundo superior, el lugar donde residen el sol, la luna y otros dioses. Gratamente, el poeta puneño nos ilustra al pie de página sobre el significado de estas palabras en aimara. Así, Leoncio Luque nos entrega una obra poética entrañable para ser leída, recitada o cantada. Y para que cada uno de nosotros encuentre su propio significado.
Leoncio Luque Ccota (Puno, 1964). Escritor, docente, bibliotecario y promotor cultural. Estudió Economía en la Universidad Nacional del Callao (1985) y Lengua y Literatura en la Universidad Nacional Federico Villarreal. Realizó estudios de Maestría de Didáctica de la Comunicación en la Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle. En 1990 fundó la agrupación poética Noble Katerba. Ha publicado los libros: Por la identidad de las imágenes (1996), En las grietas de tu espalda (2001), Crónicas de Narciso (2005), Exilio Interior y otros poemas devastados (2011), Igual que la extensión de tu cuerpo (2014) con el que obtuvo el Premio Copé de Oro de Poesía 2013, Más allá de mi mirada (2015) y Dejo mi sombra. Entrega de memoria (2016).













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