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Contratos a última hora, millones en juego y un proveedor repetido en EMMSA




Un día antes de que venciera el contrato de limpieza del Gran Mercado Mayorista de Lima, la entonces gerente general de EMMSA, Rosa Luisa Ebentreich Aguilar, aprobó un adicional por casi dos millones de soles a favor del mismo consorcio que ya prestaba el servicio, integrado por empresas de los hermanos Neumann Iglesias. El pago se sustentó en la supuesta necesidad de “incorporar” la limpieza del pabellón B3, pese a que ese espacio funcionaba desde octubre de 2022 y ya estaba considerado en las propias bases del servicio.


La decisión no fue menor. Se adoptó sin exigir la garantía de fiel cumplimiento, es decir, sin la carta fianza que protege al Estado si el proveedor incumple el servicio. Tampoco se trató de un acto aislado: ocurrió pese a las advertencias del órgano de control interno, en medio de cuestionamientos formales del directorio de la empresa municipal, y terminó beneficiando a un consorcio vinculado a una familia que hoy enfrenta investigaciones fiscales por presuntos delitos de corrupción.


Un proveedor recurrente y una relación previa con EMMSA


El consorcio beneficiado —Consorcio EMMSA— está integrado por las empresas Eco Rin S.A.C. y Waste Solution S.A.C., representadas por Ricardo Mario Antonio Neumann Iglesias y Francis Mary Jennifer Neumann Iglesias, respectivamente. Ambos son hijos de Mario Fernando Neumann Loayza, empresario actualmente investigado por la Fiscalía por presuntos delitos de colusión y negociación incompatible en contratos suscritos con EMMSA.


No se trata de una relación contractual nueva ni circunstancial. Durante la gestión municipal anterior, el entorno empresarial de la familia Neumann ya había sido favorecido con contratos de gran envergadura en el Gran Mercado Mayorista de Lima, entre ellos el servicio integral de limpieza por cerca de 30 millones de soles, además de obras de infraestructura ejecutadas dentro del mismo complejo.


La continuidad del proveedor, pese a los antecedentes y las investigaciones en curso, es uno de los principales ejes de cuestionamiento.

 

El pabellón B3: el argumento que no cuadra


El 26 de octubre de 2023, mediante resolución de gerencia general, EMMSA aprobó una prestación adicional por S/ 1’996,143.20, equivalente al 6.7 % del contrato original, cuando este estaba a punto de vencer. El argumento central fue que el pabellón B3 no había sido considerado dentro del alcance inicial del servicio de limpieza.


Sin embargo, los documentos del propio proceso contradicen esa justificación. Las bases del concurso incluyen expresamente al pabellón B3 en distintos apartados: en la descripción de los espacios del mercado, en la limpieza de buzones, canaletas y rejillas de drenaje, en los andenes de carga y descarga, así como en la frecuencia de lavado de la infraestructura. Además, el pabellón B3 estaba operativo desde octubre de 2022, es decir, más de un año antes de que se aprobara el adicional.


A ello se suma que la prestación adicional fue contratada sin carta fianza, una omisión advertida expresamente por el Órgano de Control Institucional (OCI) de EMMSA, que alertó sobre el riesgo de comprometer recursos públicos sin un respaldo financiero frente a eventuales incumplimientos. El informe de control también señaló que la empresa municipal incumplió el cronograma previsto en su Plan Anual de Contrataciones, generando un riesgo real de desabastecimiento del servicio de limpieza.


Un concurso tardío, más caro y luego anulado


El nuevo concurso público para el servicio de limpieza fue convocado recién en noviembre de 2023, pese a que debía realizarse en agosto. Pero el retraso no fue el único problema: el valor referencial del servicio pasó de aproximadamente 29 millones de soles a más de 52 millones, un incremento cercano al 76 %, sin que se expusiera una justificación técnica clara para ese aumento.


En enero de 2024, la gerencia general de EMMSA declaró la nulidad de oficio del concurso bajo el argumento de que el pabellón B3 no había sido incluido en los términos de referencia. Sin embargo, una revisión de las bases demuestra que esa afirmación no era cierta.


El directorio de EMMSA cuestionó duramente esta decisión, preguntó por qué la supuesta omisión se detectó recién 55 días después y advirtió sobre posibles responsabilidades administrativas, civiles e incluso penales.


Poco después de que estos cuestionamientos fueran elevados formalmente al alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, cuatro directores de EMMSA fueron removidos de sus cargos mediante resoluciones de alcaldía.


Mientras el concurso era anulado y se anunciaba su reformulación, EMMSA aprobó un contrato complementario por S/ 8.94 millones a favor del mismo consorcio, permitiendo que el proveedor cuestionado continuara prestando el servicio y recibiendo pagos millonarios.


Investigación fiscal y ascensos políticos


Los hechos motivaron la intervención del Ministerio Público. En 2024, la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios abrió investigación preliminar contra Rosa Luisa Ebentreich Aguilar, Vicente Sotelo Montenegro (presidente del Directorio) y otros funcionarios de EMMSA por la presunta comisión del delito de negociación incompatible o aprovechamiento indebido del cargo.


Pese a los cuestionamientos, los informes de control y la investigación fiscal en curso, Ebentreich no fue apartada de la gestión pública. Por el contrario, en octubre de 2024 fue designada asesora de la alcaldía y, en diciembre del mismo año, gerente regional del Gobierno Regional Metropolitano de Lima.


Las designaciones fueron firmadas por Rafael López Aliaga, quien incluso la calificó públicamente como una “gerente de clase mundial”, pese a que su gestión en EMMSA ya estaba bajo investigación fiscal.


El reemplazo: Lourdes Ramírez y un historial fiscal cargado


Tras la salida de Ebentreich, una de las funcionarias que asumió responsabilidades en la administración municipal fue Lourdes Ramírez Ramírez. Sin embargo, su designación también estuvo marcada por cuestionamientos, esta vez no solo administrativos, sino penales.


De acuerdo con la Consulta de Casos Fiscales a Nivel Nacional del Ministerio Público, Ramírez registra al menos 24 procesos fiscales en distintos distritos del país, principalmente en Lima Este y Apurímac.


Entre los delitos por los que ha sido denunciada o investigada figuran 20 procesos por falsificación documentaria, la falsedad ideológica —por insertar declaraciones falsas en documentos públicos—, así como la resistencia o desobediencia a la autoridad, en Lima Este.


Más grave aún, Lourdes Ramírez aparece vinculada, entre los años 2024 y 2025, a cinco investigaciones preliminares por el delito de negociación incompatible o aprovechamiento indebido del cargo, cuatro en fiscalías especializadas en delitos de corrupción de funcionarios de Lima, como Gerente General de EMMSA, y una en la fiscalía provincial especializada en delitos de corrupción de funcionarios de Andahuaylas, como Gerente Central de Proyectos de Inversión (e) de Es Salud.


Si bien algunos casos fueron archivados, otros continúan en investigación o con denuncias pendientes, lo que revela un historial persistente de conflictos legales.


Un patrón que se repite en la gestión municipal


El caso EMMSA deja en evidencia una secuencia preocupante: se aprueban pagos millonarios cuestionados sin carta fianza, el directorio que objeta es removido, la funcionaria investigada es ascendida y su reemplazo también arrastra un historial fiscal complejo.

Lejos de marcar un quiebre con las irregularidades, los cambios en la administración parecen reproducir un mismo patrón: funcionarios con antecedentes cuestionados siguen ocupando puestos clave en la gestión municipal.


Mientras tanto, los contratos millonarios continúan, los proveedores se repiten y las investigaciones avanzan lentamente en los despachos fiscales.

 

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