Poesía de Soledad Aráoz Cartagena
- Elma Murrugarra

- 3 jul
- 2 min de lectura

MIRADOR DE «SOL»
en ese remedio de lenguaraz travesurahay ave rizada
cual relámpago
arremete al mismo dragón
las flamas no se han despeinado
cobrizos acertijos fundiéndose
reviso cada uno de tus ojos
por si acaso
aún hay agua puedo apagarte
no quiero.
EN «DO» MURIÓ
mientras caen hojas, decían
y edad recoge
hay rastro nocturno de luna
flores silvestres tarareando
sus canas mostraban
—vi apagarse silencio de grillos—
y vi como iban uno a uno a hoguera
cuando cri-cri-cri se achicharró
vaciaron lágrimas.
VI Y ME PERDÍ DE «MI»
te vi
arden plumas
son destellos
en ti vi
lo que solo vi en mí
ingenio carga viento
llamaradas te llaman
me llaman
vi como si lo que veía
se pudiera ver
y así en desencuentro
te vi sin mí.
«FA» SI ACASO ASUMO
así acaso asumo
asomar asombro
labré noche
con sola arruga
ceño fruncido
arde mi vientre
y cual claro silencio
he hablado cuatro momentos
lunas me tocan con recelo
a veces temblando despierto.
«RE» CUBRIENDO TIERRA
a llanto de flores amarillas
suele perseguirle llovizna agitada
de duelo, vuelo colibrí
embisten pétalos tullidos
alas llorosas titiritan aún bate plumas
cúspide frontera desconocida
atenúa marejada con temple
bizarra manera de cubrirte tierra.
CUANDO VUELVAS EN «SÍ»
librados ojos trasnochados
desatan escamosas vocales
tu verbo húmedo
mi voz callada.
A PUERTAS DE «LA»
te veo en mí
filtran por ventanas
de solitario sueño
hay veces no es frío
si no brasa ardiente
complice silencioso
si pudiera verme
desde donde tú miras
quizás comprendiera
del río sus lenguas
Poemas del libro: TRENZAME RÍO a flor de cielo (Cisnegro Lectores de alto riesgo, México, 2026).
Soledad Aráoz Cartagena (Cusco, 1976). Ha publicado los poemarios Intuiciones, (2006), Detrás de cada hoja, (2008) y Temporada de lluvia (2016). Ha desarrollado talleres de escritura y la antología Doy mi palabra, en el Penal de Mujeres de Qenqoro, como parte del proyecto interdiciplinario “Atravesando muros”.










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