top of page

Poesía de Bruno Espezúa Castañeda




Candelaria


Mi pecho está inflado

El sol, bien orgulloso, nos consume

Precioso oxígeno abundante

Cascabeles en las piernas

Wichis y matracas penetran el aire

Algunos por devoción otros por desfogue

Las ojotas se revientan en el piso

Trombones, bombos y trompetas violan los oídos

La música te posee

Saya que quema

Diablada que goza

Tinkus de mi vida

Morenada que ama

Mi corazón al ritmo del bombo

Entre diablos y ángeles

Todos juntos, todos solos, todos por lo suyo.

Esto es fervor.

La fiesta arde en el ambiente, fiesta andina.

Ojos en tus ojos, ojos en tus pasos

El silbato es mi guía 

El sudor, mi nueva piel

Colores vivos, colores muertos, colores nuestros.

Aplausos en la banda que entonan la canción.

Canción para gozar.


Fantasma

(Fragmento)


Tal vez fue aquel amor que me sentía tan ausente.

Me he comprado zapatos de hierro.

Porque ahora procuro hacer más ruido.

Para evitar que todos se asusten cuando ‘aparezco’.

Una idea torcida el querer jugar a ser extrovertido.

Fantasma. Me siguen llamando “Fantasma”.




Entre sábanas


Nesecito dormir.

No hubo ningún día como este.

Trato de dormir, pero el calor y la comodidad me desconocen esta noche.

Intento contar ovejas, pero los lobos ya hicieron lo suyo.

Fue un día largo, muy largo. Quisiera no regresar.

Fue un día largo, muy largo. Pero no puedo dormir.


Necesito dormir

¿Por qué mis ojos siguen abiertos?

Puedo sentir... la noche plena y cómo el resto del mundo duerme.

¿Por qué yo no soy así?

El sueño es mi amada esposa, pero hoy no me deja acariciarla.

El sueño era mi refugio, pero hoy he sido desterrado.


Entre las estrellas me voy dando cuenta que estoy durmiendo.

Me sumerjo solo entre las nubes del mar que cargan recuerdos.

Y solo tengo... que dejarme ir.




Tú, sin ningún otro motivo


Eres jardín secreto

Niña siempre alegre y mujer segura

La primavera está celosa de ti

El corazón corre más rápido que el tiempo

Amistad que rompe el cascarón

Amor que abre sus alas

Flor tan delicada y valiente

Debí haberte dicho cuanto te amaba

Y yo, soy la historia que no encaja en tus libros

¿Por qué ha pasado milenios y esta noche te recuerdo?

¿Realmente nunca fuimos novios o es que siempre lo fuimos?

Escondidos entre las calles y las plazas

Tu amor sanaba mis heridas

Pero, el azar y el destino no son diferentes

Esta noche no puedo dormir, solo te pienso y escribo 

Como quisiera ir donde estás y darte ese beso prometido 

Y ahora me quedaré aquí, yo solo con mis letras

Porque tú ya no estás.




Frente a la fogata

(Fragmento)


Por un momento me pierdo en el fuego.

Ha sido un largo viaje que, aunque quisiera, aún no ha acabado.

Baja el arma y la guardia.

Déjame reclinar la cabeza un momento, que he sangrado lo suficiente por ahora.

Solo mira el fuego. No pidió nacer y sin embargo, se regocija y baila por existir.

Y aunque esa duda sea fuerte, no puedes dejar que acabe contigo.

Quédate confiado, deja de temblar.

Que el peso del viaje guiará tu sueño.

Y tus sueños el resto del viaje.




Poemas del libro: Tatuaje en el alma (2025)


Bruno Espezúa Castañeda (Puno, 1998). Narrador, poeta y editor. Este libro es su catarsis poética, su tatuaje en el alma; así para el poeta “amar es no morir y leer es vivir”.

Comentarios


Noticias

bottom of page