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Esto fue lo que pasó en Uruguay, según la denunciante




La denuncia presentada contra jugadores del club Alianza Lima por una presunta agresión sexual en Uruguay se sostiene en el testimonio de una joven argentina de 22 años que relató ante la justicia lo ocurrido durante un viaje a Montevideo, a mediados de enero. Según su declaración, los hechos se produjeron en el marco de una visita organizada a partir de una invitación vinculada a integrantes del plantel profesional del club peruano.


Lo que sigue es la reconstrucción de los acontecimientos tal como fueron narrados por la persona denunciante, respetando el orden de los hechos y sin añadir interpretaciones ni elementos ajenos a su testimonio judicial.


El viaje y la invitación


De acuerdo con su declaración, S.D.L., de nacionalidad argentina, viajó a Montevideo el sábado 17 de enero junto a una amiga, D.G.R. El traslado se realizó en Buquebus, con salida a las 7 de la mañana desde Buenos Aires y llegada dos horas después a la capital uruguaya.


La invitación —según relató— había sido hecha a su amiga por el futbolista Carlos Zambrano, quien le aseguró que el viaje sería “todo gratis”. S.D.L. afirmó que aceptó acompañarla sin contar con dinero propio y sin que se le explicara con claridad qué implicaba esa condición. Indicó que la propuesta le fue comunicada el viernes por la noche, pocas horas antes de la partida.


Esa primera noche se alojaron en el Hotel Costanero, habitación 308, donde permanecieron solas. El regreso estaba previsto para el lunes 19 de enero.


La primera noche en Montevideo


El sábado por la noche, siempre según su testimonio, Carlos Zambrano las invitó a cenar en el mismo hotel, en un sector reservado. Zambrano bajó solo a encontrarse con ellas. Conversaron durante unos quince minutos sobre temas generales, relaciones y experiencias personales. Luego se retiró alegando que debía hablar con el entrenador.


Durante ese encuentro se produjo una discusión entre las amigas. S.D.L. manifestó su intención de encontrarse con un amigo que vivía en Uruguay, identificado como Rodrigo, lo que generó el enojo de D.G.R., quien le reprochó haber viajado para acompañarla y no dejarla sola. Según declaró, ese enojo derivó en una escena de llanto por parte de su amiga.

Al cerrar el bar por la hora, el grupo se retiró. S.D.L. se comunicó con Rodrigo y finalmente se encontró con él. Juntos recorrieron la rambla y luego se dirigieron a un hotel. La denunciante regresó al Hotel Costanero alrededor de las 4 de la madrugada y se fue a dormir.


El domingo: estadio, hotel y malestar físico


El domingo por la tarde ambas fueron al Montevideo Shopping, donde compraron bebidas alcohólicas: vodka, tequila y vino. Más tarde se dirigieron al Estadio Parque Alfredo Víctor Viera, donde esa noche se disputó el partido entre Alianza Lima y Colo-Colo, programado para las 21 horas.


Tras el encuentro regresaron al Hotel Hyatt Centro Montevideo, al que se habían trasladado ese mismo día al mediodía. S.D.L. relató que se sentía mal, con escalofríos intensos, y que deseaba retirarse antes del final del partido, pero su amiga insistió en quedarse. Al llegar al hotel se acostó y se quedó dormida. Fue despertada cuando llegó la comida que había pedido D.G.R. Dijo sentirse débil, con frío y sin ánimo de salir.


Ese mismo día recibió un mensaje de Rodrigo, informándole que no podrían verse porque estaba cansado por el trabajo. Según su declaración, se sintió obligada a quedarse en el hotel por la situación ocurrida la noche anterior y por temor a una nueva reacción de su amiga si se iba.


La llegada de los jugadores a la habitación


Ya pasada la medianoche, D.G.R. le avisó que los jugadores iban a subir a la habitación. El primero en llegar fue Carlos Zambrano. D.G.R. comenzó a beber vino y le ofreció a S.D.L., quien inicialmente se negó porque se sentía mal. Luego arribó Miguel Trauco y, más tarde, otros jugadores: Pedro Aquino y Erick Castillo. Según su relato, en total eran cinco hombres y dos mujeres.


Más tarde, Pedro Aquino y Erick Castillo se retiraron. Miguel Trauco también se fue en un primer momento, diciendo que su pareja lo estaba llamando, pero luego regresó. Finalmente, quedaron en la habitación Carlos Zambrano, Miguel Trauco, Sergio Peña y las dos mujeres.


Ante la idea de que el grupo se quedaría en la habitación, S.D.L. decidió beber alcohol para “levantarse un poco”. Declaró que comenzó tomando vodka y que Carlos Zambrano la incitaba a seguir tomando. Señaló que, a partir de ese momento, tiene lagunas de memoria.


La agresión


Según su testimonio, recuerda que Miguel Trauco estaba exaltado y les decía que se sacaran la ropa. En un momento le pidió a D.G.R. que se quitara el pantalón. A partir de allí, los recuerdos se vuelven fragmentarios. No puede precisar quién le quitó la ropa ni cómo quedó desnuda.


Relató un recuerdo central: estar con las piernas levantadas mientras Miguel Trauco la penetraba, mientras los otros hombres se masturbaban a su lado. Dijo no poder afirmar si Carlos Zambrano la penetró y sostuvo que Sergio Peña no lo hizo. Afirmó que Miguel Trauco también la penetró analmente. Se sentía semidesvanecida, pero consciente de voces que decían: “Podés con los tres”.


Declaró que comenzó a decir que no quería continuar. Señaló que Sergio Peña dijo que, si ella no quería, no quería.


El baño y la constatación del daño


Logró levantarse e ir al baño, donde encontró a D.G.R. sola, de pie frente al inodoro. Allí notó que estaba sangrando. Según su relato, su amiga le dijo que había sido abusada. Miguel Trauco ingresó al baño y vio el sangrado. También apareció Sergio Peña, quien advirtió que ella no estaba bien y que había sido lastimada.


No recuerda con claridad lo que ocurrió después. Señaló que terminó bajando a la habitación de Carlos Zambrano, sin saber cómo llegó allí. Dijo que él intentó mantener relaciones sexuales y que ella se negó. Tiene un recuerdo vago de que él quería que le practicara sexo oral.


Su último recuerdo de esa noche es estar en el ascensor y luego los mensajes enviados a D.G.R., pidiéndole que fuera a buscarla.


El regreso y la atención médica


El lunes 19 regresaron a Buenos Aires en Buquebus, llegando alrededor de las 14 horas a Puerto Madero. Durante el viaje, S.D.L. fue al baño y continuaba sangrando. Le dijo a su amiga que necesitaba ver a un médico. Al llegar, D.G.R. desapareció un momento y luego regresó diciendo que había hablado con Carlos Zambrano.


Ese mismo día, Carlos Zambrano le escribió por Instagram y luego intentó contactarla insistentemente por teléfono y WhatsApp desde distintos números.


En la casa de D.G.R., S.D.L. se bañó y, a través de su obra social, acudió al Sanatorio San Lucas, donde fue atendida por una ginecóloga que constató una fisura anal, prescribió una crema, realizó estudios de sangre y le indicó tratamiento retroviral. Luego fue derivada al Hospital Muñiz y al San Juan de Dios de Ramos Mejía, donde fue evaluada por distintos profesionales, incluida una infectóloga, una psicóloga y una asistente social.


Tras reflexionar sobre lo ocurrido y sobre la actitud de su amiga, S.D.L. decidió instar acción penal. Declaró haber sido víctima de penetración vaginal y anal sin protección, no pudiendo afirmar si hubo eyaculación. Entregó prendas de vestir como evidencia y señaló como agresores a Carlos Zambrano, Miguel Trauco y Sergio Peña Flores.


Pidió además medidas de protección, incluido un botón antipánico, manifestando temor por su seguridad.

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