Se cocina una nueva ola de transfuguismo en el Congreso
- Redacción El Salmón

- 20 jun
- 3 min de lectura

Las declaraciones de la diputada electa Paola Martínez, de Renovación Popular, vertidas durante una entrevista en el programa de Rosa María Palacios, han encendido las alarmas sobre una posible ola de transfuguismo en el próximo Congreso. La futura parlamentaria no solo confirmó la cercanía política entre Renovación Popular y Fuerza Popular, sino que además adelantó que varios legisladores elegidos por otras agrupaciones podrían terminar alineándose con ese bloque una vez instalado el Parlamento.
Al ser consultada sobre la posibilidad de una alianza entre ambas fuerzas, Martínez señaló que Fuerza Popular es el partido más cercano a los principios de Renovación Popular y sostuvo que la coordinación entre ambas agrupaciones será sólida en la Cámara de Diputados. Según explicó, los 15 diputados de Renovación Popular y los 41 de Fuerza Popular constituirían una base importante para la conformación de una mayoría parlamentaria de derecha.
Sin embargo, lo más llamativo de sus declaraciones fue la afirmación de que existen congresistas electos que no comparten realmente el ideario de los partidos por los que llegaron al Parlamento. Martínez sostuvo que durante las actividades de capacitación para las nuevas autoridades ha conocido a diversos legisladores que tendrían posiciones políticas distintas a las de las organizaciones que los llevaron a la elección.
Como ejemplo mencionó a Jair Manrique, diputado electo por Ahora Nación. Según relató, este habría señalado en una entrevista que se considera una persona de centroderecha. Para Martínez, ese caso demostraría que existen parlamentarios que no necesariamente se identifican con el programa político de las agrupaciones por las que postularon. "Hay varias así colegas que estamos viendo y que estamos conversando", afirmó. "Muchos de ellos no comulgan con el ideario del partido con el cual han postulado", agregó.
Martínez fue más allá y mencionó expresamente a los diputados electos del partido de Jorge Nieto. Cuando Rosa María Palacios le recordó que dicha agrupación había planteado la derogatoria de las llamadas leyes "procrimen" como una de sus principales propuestas, la dirigente de Renovación Popular puso en duda que todos sus legisladores mantengan esa posición una vez instalado el Congreso. "Hay muchos colegas que definitivamente están alineados con proyectos", señaló, sugiriendo que algunos parlamentarios podrían apartarse de los compromisos asumidos durante la campaña electoral.
Cuando Rosa María Palacios le preguntó directamente si Renovación Popular estaba captando congresistas de otras bancadas, Martínez rechazó el término. Sin embargo, sus respuestas dejaron entrever que ya existen acercamientos políticos destinados a fortalecer el bloque conservador. "No se trata de captar", respondió inicialmente. Pero luego añadió que varios legisladores podrían terminar acercándose a su espacio político y aseguró que existen "muchos colegas más" además de los 56 diputados que sumarían inicialmente Renovación Popular y Fuerza Popular.
Las afirmaciones resultan particularmente significativas porque fueron realizadas antes de que el nuevo Congreso inicie formalmente sus funciones. Más allá de los eufemismos utilizados para describir estos movimientos, las declaraciones sugieren que ya se vienen produciendo conversaciones orientadas a modificar la correlación de fuerzas surgida de las urnas y a construir una mayoría parlamentaria distinta de la expresada por los electores.
Las declaraciones de Martínez han reavivado los temores a una nueva ola de transfuguismo. Durante la dictadura de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos, el oficialismo fortaleció su mayoría parlamentaria mediante el pase de congresistas elegidos por otras fuerzas políticas, varios de los cuales fueron captados a cambio de dinero y favores, como revelaron posteriormente los vladivideos. Para diversos sectores, la posibilidad de que legisladores de distintas agrupaciones terminen alineándose con el bloque de Fuerza Popular y Renovación Popular revive el recuerdo de una de las prácticas más corrosivas de la representación democrática en el Perú.
La propia parlamentaria electa dejó entrever esa posibilidad al sugerir que una cosa son las promesas formuladas durante la campaña y otra muy distinta las decisiones que se adoptan una vez que comienzan las votaciones en el Parlamento. Sus referencias a congresistas de Ahora Nación y del partido de Jorge Nieto sugieren que el reacomodo de fuerzas ya está en marcha y que algunas de las futuras bancadas podrían no conservar la cohesión política con la que fueron presentadas ante el electorado.










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