Las claves de la caída del dólar en el Perú y lo que se viene
- Redacción El Salmón

- hace 6 días
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El dólar volvió a niveles que no se veían desde 2021. En los últimos días, el tipo de cambio se movió alrededor de S/ 3,38–S/ 3,39, muy por debajo del rango de S/ 3,70–S/ 3,80 que predominó en buena parte de los últimos años. Para algunos consumidores es un pequeño respiro en medio de precios altos; para quienes ahorran en dólares, exportan o dependen del comercio exterior, es un motivo de inquietud.
La pregunta clave no es solo por qué cayó, sino qué significa esa caída para la economía peruana y qué puede pasar después.
Una caída explicada sobre todo por factores externos
El movimiento principal no se originó en el Perú. La Reserva Federal de Estados Unidos detuvo su ciclo de alzas de tasas y ha señalado que aplicará recortes durante 2025. Cuando las tasas bajan, el dólar pierde atractivo internacional: deja de ofrecer rendimientos altos y los inversionistas se mueven hacia otras monedas y activos.
Ese debilitamiento global del dólar se observa en varios países, no solo en el Perú. Aquí simplemente recibimos ese impacto externo. No es que el sol esté especialmente fuerte, sino que el dólar viene retrocediendo a nivel internacional en un contexto de expectativas de tasas más bajas.
El rol del Banco Central: estabilidad sin crecimiento
En medio de esta tendencia global, el Banco Central de Reserva sigue cumpliendo su función de estabilizar el mercado cambiario. Interviene cuando el precio se mueve demasiado: vende o compra dólares para evitar saltos bruscos. Es un manejo técnico que mantiene la volatilidad bajo control.
Pero esa estabilidad no debe confundirse con fortaleza económica. El país sigue enfrentando problemas de fondo: la inversión privada es débil, la economía crece poco, la incertidumbre política persiste y la informalidad domina el mercado laboral. El tipo de cambio cae al mismo tiempo que la actividad interna avanza con dificultad. Esa combinación es la que explica por qué la apreciación del sol no es necesariamente una buena noticia.
Más dólares entrando, pero desde un sector muy concentrado
Otro factor que presiona el tipo de cambio a la baja es el aumento de oferta de dólares por lado externo. Los precios del cobre se han mantenido relativamente sólidos, lo que continúa generando ingresos altos por exportaciones mineras. Además, algunos inversionistas extranjeros han vuelto a comprar activos en soles debido al diferencial de tasas.
Eso empuja el tipo de cambio hacia abajo, pero también revela una fragilidad conocida: la economía peruana depende casi exclusivamente de la minería para generar divisas. Si el precio del cobre cae —algo que puede ocurrir rápidamente por factores globales—, esa fuente de dólares se reduce de inmediato.
Una economía que avanza con cautela y reduce parte de su demanda de dólares
Sobre la demanda interna de dólares, la evidencia no muestra un colapso, pero sí un comportamiento moderado. Aunque hay meses en que las importaciones de maquinaria crecieron, el ritmo general de inversión privada sigue débil y muchos sectores operan con cautela.
En este contexto, algunas empresas están reestructurando gastos, posponiendo inversiones o reduciendo compras grandes. Parte del empresariado también ha aprovechado el tipo de cambio bajo para cancelar obligaciones en dólares. Todo esto reduce la necesidad de dólares en determinados segmentos.
Es un ajuste moderado, no dramático, pero suficiente para reforzar la tendencia a la baja del tipo de cambio. Menos presión compradora interna significa menor demanda, y un precio más bajo.
Un dólar bajo no es necesariamente una buena noticia
Aunque un tipo de cambio bajo abarata importaciones y ayuda a contener la inflación, no es una señal de fortaleza estructural. Lo que está ocurriendo combina:
un dólar internacional debilitado,
ingresos altos de divisas por la minería,
un mercado interno que avanza con prudencia,
y un país cuya capacidad para generar dólares depende de un solo sector.
Es un respiro para algunos y un golpe para otros, pero sobre todo es una señal de vulnerabilidad: la economía está demasiado expuesta a factores que no controla.
Hacia dónde podría moverse el tipo de cambio
Si la FED confirma recortes de tasas y los precios del cobre se mantienen estables, el tipo de cambio podría mantenerse en niveles bajos por algunos meses. Incluso podría retroceder un poco más en episodios puntuales.
Pero es un escenario frágil. Basta con:
una caída del precio del cobre,
un conflicto político interno importante,
o un cambio en el discurso de la FED, para revertir la tendencia rápidamente.
El dólar está bajo, pero no está estable. Cayó por razones externas y por una economía interna que usa dólares con más moderación; por lo mismo, puede subir con la misma velocidad con la que cayó.
Recomendaciones claras para los lectores
Para quienes tienen ahorros en dólares :Si tus ahorros son de mediano o largo plazo, mantenerlos en dólares sigue siendo razonable. Cambiar todo a soles por la caída actual puede ser un error si el tipo de cambio rebota.
Para quienes van a endeudarse: Si tus ingresos están en soles, toma deudas en soles. Una deuda en dólares es riesgosa: tu cuota subirá si el tipo de cambio se ajusta al alza.
Para quienes evalúan compras grandes: Si ya tenías la compra planificada, el dólar bajo ayuda. Pero no te sobreendeudes: el escenario actual no es permanente.
Para empresarios expuestos al dólar: Planifica con varios escenarios. La tendencia actual puede durar algunos meses, pero también puede revertirse sin aviso. Protegerte —con coberturas o contratos bien estructurados— es más importante que apostar por un solo panorama.













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