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La vida publica de las piezas culturales

hace 1 día
8 min de lectura

Actualizado: hace 2 horas




La experiencia social muestra que el arte ha sido uno de los medios a los que recurren grupos y personas con escaso acceso a los espacios de representación pública. Una canción, una obra de teatro, un mural o un video pueden nombrar una injusticia, recordar a quienes murieron y construir una versión de hechos que otros prefieren olvidar. Pero producir una obra y conseguir que otras personas se detengan a escucharla, leerla o mirarla son procesos diferentes. Allí aparece una pregunta que me interesa desarrollar: ¿cómo se construye una audiencia para una expresión política que nace en un círculo relativamente pequeño y quiere llegar más lejos?


La pregunta no supone que una obra solo vale si alcanza a millones de personas. Una canción, una historieta o un mural pueden tener efectos decisivos en una comunidad, aunque nunca circulen fuera de ella: acompañar el duelo, dar un lenguaje compartido a una experiencia o permitir que una generación converse con otra. Lo que propongo es mirar, además, el momento en que sus productores intentan cruzar esa frontera. Para llegar a otros públicos, pueden apropiarse de formas, ritmos, imágenes o relatos que esas personas ya reconocen y usarlos para hablar de su propia experiencia. Ese encuentro puede abrir una puerta, aunque no asegura que alguien la atraviese.


Apropiarse de un lenguaje para llegar a otros


En la música, esa búsqueda puede pasar por el rap —dentro de la cultura hip hop—, la trova, el rock subterráneo u otras formas que los oyentes ya conocen. También cuentan las colaboraciones, los conciertos y los espacios donde una canción empieza a compartirse. Un artista puede tomar uno de esos lenguajes para hablar de una experiencia situada a personas que no lo conocen ni saben del asunto al que se refiere. Ese recorrido también puede reunir a quienes comparten la experiencia. En ninguno de los dos casos escuchar la canción significa necesariamente entenderla o estar de acuerdo con ella.


El público cercano tampoco está formado de antemano. Una creación puede convocar a personas que comparten una experiencia, pero que no tenían un espacio común para hablar de ella. Para sostener ese encuentro cuentan las presentaciones, las lecturas, las proyecciones, los lugares de reunión, quienes recomiendan la pieza y los vínculos que se mantienen después. Esos circuitos tienen también sus límites: algunas personas encuentran allí un lugar y otras quedan fuera. Por eso, al hablar de una audiencia, importa mirar cómo se reúne, quiénes participan y qué puertas permanecen cerradas.


Maus es uno de los primeros casos que se me vienen a la mente desde otro lenguaje artístico, aunque seguramente podrían encontrarse muchos más. Art Spiegelman relata la experiencia de su padre durante el Holocausto mediante una historieta en la que representa a los judíos como ratones y a los nazis como gatos. La historieta y esas figuras ofrecen una forma de entrar en el relato. Reconocerlas, sin embargo, no equivale a comprender la experiencia que se cuenta a lo largo de sus páginas (Spiegelman, 1996).


En estos ejemplos aparece un patrón que no conviene perder de vista: quien produce una obra toma un lenguaje, una figura o un circuito que ya existe y lo usa con un propósito propio. El movimiento puede partir de grupos con poco acceso a los espacios públicos que recurren a formas de gran circulación. También puede darse en otra dirección, cuando productores con más recursos adoptan lenguajes populares para dirigirse a públicos que quieren alcanzar. Ese parecido en el mecanismo no vuelve equivalentes sus posiciones ni sus objetivos. En cada caso habría que preguntar quién toma qué recurso, desde dónde lo hace y qué quiere comunicar.


Pero apropiarse de un lenguaje reconocible es apenas una parte del trabajo. Cuando empieza a circular, la pieza adquiere una vida social: pasa de una persona a otra, entra en espacios que su productor no había previsto y puede recibir interpretaciones distintas. Retomo aquí, para otro tipo de objetos, la propuesta de Appadurai (1986) de seguir las cosas en sus recorridos sociales y observar cómo cambia el valor que adquieren. En este caso me interesa seguir qué sucede con una obra cuando otras personas la comparten, la interpretan y le dan nuevos usos. Una canción puede adquirir importancia en una conmemoración y circular después como un fragmento aislado; una historieta puede pasar de la lectura individual a la discusión en una escuela; un video puede compartirse por su humor entre personas que discrepan sobre el hecho que representa. En esos recorridos se construyen públicos, aunque no todos se formen alrededor del mismo sentido de la obra.


Por eso no basta con preguntar a cuántas personas llegó. Interesa saber quién la hizo circular, dónde reapareció, qué conservaron de ella y qué hicieron con lo que entendieron. La audiencia se forma y cambia en esas relaciones. Desde allí conviene distinguir varios momentos: que la pieza circule, que alguien se detenga a verla, leerla o escucharla, que comprenda lo que propone y que después la recuerde, la discuta o actúe a partir de ella. Comprender el mensaje no significa compartirlo. Las visualizaciones ofrecen una pista sobre la circulación o reproducción del video, según las reglas de cada plataforma; por sí solas no muestran qué entendió el público ni qué hizo luego. McGuire (1981) distinguía la atención, la comprensión, el recuerdo y la acción al estudiar los efectos de la comunicación.


La política contada con figuras de apariencia LEGO


La búsqueda de otros públicos mediante un lenguaje reconocible aparece también, bajo condiciones muy distintas, en los videos de Explosive Media. Según el Mecanismo de Respuesta Rápida de Canadá (2026)[1], este productor con sede en Teherán pasó, en marzo de 2026, de videos breves en farsi con presentadores a animaciones generadas con inteligencia artificial, en inglés y con figuras de apariencia LEGO. El informe estimó que al menos 83 millones de usuarios vieron sus videos durante el primer mes del conflicto entre Estados Unidos e Irán. El mismo documento considera probable un vínculo del productor con el Estado iraní, vínculo que el grupo niega. Sus condiciones de producción son distintas a las de una escena cultural marginal. El caso permite observar cómo un productor que interviene en una disputa política recurre a una estética popular y reconocible para buscar otros públicos.


Las figuras armables pueden resultar familiares a personas que no siguen el conflicto. La elección del inglés amplía los públicos a los que el productor puede dirigirse. También cuentan la rapidez con que responde a un acontecimiento, las plataformas y las cuentas que vuelven a compartir cada pieza. El formato puede hacer que alguien se detenga, pero no explica por sí solo toda su circulación ni lo que esa persona entenderá.

En la cuenta de X de Explosive Media pueden encontrarse decenas de videos sobre asuntos políticos distintos. Los videos parten de acontecimientos, discursos o debates identificables, aunque los convierten en escenas narradas desde una posición[2]. Elegí tres publicaciones sobre asuntos concretos: los combates en Yemen, el discurso de Donald Trump ante la Asamblea General de la ONU el 22 de septiembre de 2026 y la intervención de Masoud Pezeshkian al día siguiente. Esta selección no resume la producción de Explosive Media. Otras piezas tratan la subida del combustible en Estados Unidos, los archivos de Epstein, la guerra de los cuarenta días en Irán, las políticas migratorias estadounidenses, declaraciones del secretario de Guerra, sanciones económicas asociadas a Scott Bessent y otros asuntos de actualidad. En los tres casos elegidos, me interesa observar cómo Explosive Media selecciona un acontecimiento reconocible, lo convierte en un relato breve y lo pone en circulación entre personas que quizá no conocen su contexto completo.


En el caso de Yemen, algunas escenas parecen inspirarse en registros difundidos durante los combates: un combatiente al que le falta un brazo, tropas que ascienden por una pendiente rocosa y los restos de un avión saudí. Janes (2026) identificó en imágenes del lugar los restos de un F-15SA perdido el 16 de septiembre; el video que supuestamente muestra el momento en que fue alcanzado no estaba verificado. Los otros dos videos también parten de hechos documentados: los discursos pronunciados ante la ONU y, en el caso de Pezeshkian, las fotografías que exhibió. Explosive Media toma esos acontecimientos e imágenes, los ordena y les añade recursos expresivos, como la nariz creciente de Trump. Al analizar las piezas, importa distinguir los hechos registrados de la interpretación que el productor construye a partir de ellos.


Seguir la vida social de las piezas


Estos casos permiten formular preguntas, pero todavía no responder qué audiencia se formó alrededor de cada obra. Sabemos algo sobre lo que sus productores pusieron en circulación y, en el caso de Explosive Media, contamos con estimaciones de alcance. Para saber qué pasó después habría que seguir las trayectorias de las piezas: quiénes las compartieron, en qué espacios reaparecieron y cómo las interpretaron personas cercanas y distantes al asunto que presentan.


Al analizar un video preguntaría primero qué imágenes o hechos toma y qué agrega al convertirlos en una escena. Después miraría su circulación. ¿Se comparte por el argumento, por el humor o por la familiaridad de sus figuras? ¿Alguien busca información adicional o discute la interpretación que ofrece? ¿Vuelve a verse cuando ha pasado la noticia? También importa observar quiénes sostienen esa circulación y quiénes quedan fuera de ella. Las cifras de una plataforma no responden solas a estas preguntas; hacen falta conversaciones con públicos distintos y atención a los lugares donde la pieza adquiere nuevos usos.


Mi punto de partida es sencillo: expresarse es una conquista, pero construir una audiencia plantea otro trabajo. Esto vale para una canción, una historieta o un video. Quien produce la pieza puede apropiarse de un ritmo, una forma narrativa o unas figuras conocidas para llegar a otras personas o a otros lugares. Después, quienes la reciben pueden tomarla, discutirla y darle usos que su productor no había previsto. A veces ese recorrido amplía una conversación pública; otras, refuerza sobre todo al grupo inicial o queda en un instante de atención. Para saber qué ocurrió hay que seguir la vida social de la pieza desde que empieza a circular.


  1. Trump ante la ONU



Discurso real del 22 de setiembre de 2026



Representación de Trump con la nariz creciendo


  1. Restos del F-15 saudí en Yemen




Combatientes junto a los restos identificados como F-15SA

 



Composición animada con fragmentos del avión. Explosive Media, X, 19 de setiembre de 2026.




  1. Pezeshkian y las imágenes de Minab



Pezeshkian exhibe fotografías de los niños de Minab




La animación retoma el gesto con el retrato de una niña.



Referencias


Alma Plus TV. (2026, septiembre). Explosive Media publica animación inspirada en el discurso de Pezeshkian ante la ONU [Video]. Facebook. https://www.facebook.com/almaplustv/videos/1076589385289621/

Appadurai, A. (1986). Introduction: Commodities and the politics of value. En A. Appadurai (Ed.), The social life of things: Commodities in cultural perspective (pp. 3–63). Cambridge University Press. https://doi.org/10.1017/CBO9780511819582.003

Explosive Media. (2026, 19 de septiembre). From Al Mokha to Bab el Mandeb [Video]. X. https://x.com/ExplosiveMediaa/status/2101405448138031127 

Explosive Media [@ExplosiveMediaa]. (2026a, 19 de septiembre). [Animación sobre los combates en Yemen y los restos de un avión]. X. https://x.com/ExplosiveMediaa/status/2101405448138031127

Explosive Media [@ExplosiveMediaa]. (2026b, 22 de septiembre). [Animación de Donald Trump con la nariz creciente]. X. https://x.com/ExplosiveMediaa/status/2102536211919220925

Global Affairs Canada, Rapid Response Mechanism Canada. (2026, 10 de julio). Explosive Media: Iranian state-linked AI Lego-style videos claiming that Tehran has “won the propaganda war”. https://publications.gc.ca/collections/collection_2026/amc-gac/FR5-257-2026-eng.pdf 

Janes. (2026, 17 de septiembre). Houthis claim shooting down of Saudi fighter in first combat loss for Advanced Eagle. https://www.janes.com/defence-intelligence-insights/defence-news/defence/houthis-claim-shooting-down-of-saudi-fighter-in-first-combat-loss-for-advanced-eagle 

McGuire, W. J. (1981). Theoretical foundations of campaigns. En R. E. Rice y W. J. Paisley (Eds.), Public communication campaigns (pp. 41–70). Sage.

Pedrero, H. (@HectorPeHdz). (2026, 23 de septiembre). [Publicación sobre la intervención de Masoud Pezeshkian ante la ONU y las imágenes de los niños de Minab]. X. https://x.com/HectorPeHdz/status/2102744471217778808

Press TV Français (@fr_presstv). (2026, 23 de septiembre). [Publicación de una animación sobre la intervención de Pezeshkian y las imágenes de Minab]. X. https://x.com/fr_presstv/status/2102812875727479151

Spiegelman, A. (1996). The complete Maus. Pantheon Books.


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