Huancavelica: una elección entre la disputa electoral y el desafío de sobrevivir como región

A pocos días de las Elecciones Regionales y Municipales 2026, Huancavelica enfrenta un proceso electoral marcado por la fragmentación política, la competencia entre partidos que están al borde de desaparecer y una pregunta que trasciende el resultado de las urnas: ¿qué futuro le espera al departamento frente a la migración, la pérdida de población y la creciente articulación económica de sus provincias con regiones vecinas?
Las elecciones del 4 de octubre se desarrollan en un escenario distinto al de las últimas décadas. Los movimientos regionales que durante más de veinte años tuvieron una presencia importante en la política huancavelicana han perdido protagonismo frente a los partidos políticos nacionales.[1] En este nuevo escenario, la disputa regional aparece centrada, según la intención de voto de los electores, principalmente entre Juan Carlos Común Gavilán, de Alianza para el Progreso (APP), y Samuel Morán Cárdenas, de Perú Primero.[2]
Sin embargo, el debate electoral ha mostrado principalmente un listado de obras de infraestructura, agricultura, salud y educación. Son demandas legítimas y urgentes, pero insuficientes para responder al principal desafío estratégico de Huancavelica: la pérdida progresiva de población y la débil integración territorial del departamento.
Un departamento que se está despoblando
Los datos oficiales deberían obligar a los candidatos a mirar más allá del periodo de gobierno. El INEI registra que 284 424 personas nacidas en Huancavelica habían emigrado a otros departamentos, teniendo como principales destinos Lima, Junín e Ica [3]. Esta migración no es solamente un fenómeno demográfico. Modifica el mercado laboral, debilita las economías locales, reduce la población joven y afecta la sostenibilidad futura de las ciudades, comunidades campesinas y centros poblados.
Las proyecciones demográficas del INEI son igualmente preocupantes. El departamento, que tenía aproximadamente 350, 845 habitantes en 2022, tiene alrededor de 372 mil habitantes [4]. La pregunta, entonces, debería ser inevitable: ¿qué políticas desarrollará el próximo gobierno regional para que Huancavelica pueda retener población y generar oportunidades económicas? Esta pregunta prácticamente no ocupa el centro del debate electoral.
Un territorio cada vez más integrado a otras regiones
Existe otro hecho de la realidad que debería formar parte de la agenda política regional: Huancavelica mantiene una integración económica y social creciente con territorios externos al departamento.
Castrovirreyna y Huaytará tienen una relación cada vez más estrecha con Ica, Chincha y Pisco. Acobamba y Churcampa mantienen vínculos importantes con Ayacucho. Tayacaja y el norte de Huancavelica se articulan intensamente con Huancayo.
El problema no es que estas relaciones existan. Por el contrario, pueden constituir oportunidades de desarrollo. El problema aparece cuando los actores y lideres del departamento carece de una estrategia propia para aprovecharlas.
La integración territorial no puede seguir dependiendo exclusivamente de las carreteras que conectan a Huancavelica con los mercados de las regiones vecinas. Se necesita construir una estrategia de corredores económicos, infraestructura, servicios, producción y conectividad que permita que esas relaciones externas fortalezcan —y no debiliten— al conjunto regional.
Una elección que se decide provincia por provincia
La disputa regional no puede entenderse sin observar la geografía electoral de las provincias.
La provincia de Huancavelica, que concentra el mayor número de electores del departamento, constituye uno de los principales escenarios de la competencia [5]. Allí, la coyuntura electoral muestra una presencia importante de Perú Primero y de su candidato provincial Guillermo Quispe Torres, mientras APP presenta a Jaime Ortiz Zuasnabar que pugna conquistar el voto rural de los distritos más poblados Acoria y Yauli.
En Tayacaja, segunda provincia de importancia electoral, APP presenta a Nelfa Común con muchas posibilidades de triunfo electoral. La provincia mantiene, además, una particular dinámica política y territorial debido a sus fuertes vínculos con Junín.
En Angaraes, la competencia es entre Julián Zorrilla dirigente con trayectoria política local y apoyo en el ámbito urbano a Orlando Valenzuela de APP que buscan disputar el voto rural.
En Acobamba, la fragmentación electoral adquiere mayor importancia, con tres candidaturas (APP: Raúl Zambrano, Perú Primero: Maykol Andrade y PP: Andrés Enriquez) compitiendo por un electorado provincial reducido. Esta dispersión puede terminar siendo determinante en la opción regional.
Churcampa reproduce parcialmente la disputa entre las dos principales fuerzas regionales APP con Roy Morales y Perú Primero con Yanet Meza, mientras que en Huaytará APP lleva a Yair Chauca y Primero Perú a Yimi Araos, la relación con Ica constituye un factor territorial que no puede separarse de la dinámica electoral.
Finalmente, Castrovirreyna presenta una situación particular APP lleva a Luis Revatta y Primero Perú a Rafael Campos: su reducida población y la migración hacia Ica, Chincha y Pisco hacen que el comportamiento electoral sea más difícil de predecir y que las estructuras locales tengan una importancia considerable.
En todos estos casos existe una constante: la elección regional será el resultado de la suma de dinámicas provinciales muy diferentes entre sí. Ante la realidad descrita y la fragmentación existente en las provincias y distritos se abre la posibilidad de que la elección regional tenga que definirse en una segunda jornada electoral [6].
El verdadero problema no está en las urnas
La elección de 2026 no debería reducirse a determinar quién ocupará el Gobierno Regional durante los próximos cuatro años. El verdadero desafío es mucho mayor.
Huancavelica necesita discutir qué hacer frente a una población que disminuye, a una juventud que migra, a provincias que se integran económicamente con otras regiones y a un territorio que continúa enfrentando importantes brechas de infraestructura y servicios.
La política regional necesita pasar de la agenda de obras a una agenda de territorio. Esto significa discutir cómo integrar vialmente las provincias, cómo fortalecer las economías locales, cómo aprovechar las relaciones con Ica, Junín y Ayacucho, cómo desarrollar ciudades intermedias y cómo generar oportunidades económicas para que la migración sea una opción y no una necesidad.
También significa reconocer que la identidad regional no puede construirse únicamente desde la capital departamental. Huancavelica es un territorio diverso, con provincias que poseen historias, economías y relaciones externas diferentes. La política regional debería ser capaz de convertir esa diversidad en una ventaja.
El desafío de las próximas décadas
Los candidatos pueden ganar una elección ofreciendo obras. Pero ningún gobierno regional podrá resolver el problema de Huancavelica si no enfrenta su principal desafío estructural: cómo garantizar la viabilidad social, económica y territorial del departamento en las próximas décadas.
Los datos demográficos deberían ser una señal de alerta. La migración y el despoblamiento no son fenómenos nuevos, pero pueden adquirir una dimensión crítica si no se generan alternativas económicas y sociales dentro del territorio.
Por eso, el debate electoral de 2026 debería dejar una pregunta para quienes aspiran a gobernar Huancavelica:
¿Qué Huancavelica queremos construir para el año 2040 y qué estamos dispuestos a hacer hoy para que ese departamento siga siendo un territorio con población, producción, servicios y futuro?
La respuesta no se encuentra solamente en una carretera, una escuela, un hospital o un proyecto de riego. Requiere una visión política de largo plazo.
La elección pasará. Los gobiernos también. El problema estratégico de Huancavelica, en cambio, permanecerá.
Notas
[1] Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Elecciones Regionales y Municipales 2026. Las elecciones están programadas para el 4 de octubre de 2026:"ONPE – Elecciones Regionales y Municipales 2026
[2] Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Consulta de listas y candidatos – Elecciones Regionales y Municipales 2026.
[3] Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), Censos Nacionales 2017.
[4] INEI, Perú: Estimaciones y Proyecciones de la Población Total por Departamento, 1995-2030.
[5] Jurado Nacional de Elecciones, Infogob, información electoral de la provincia de Huancavelica.
[6] Jurado Nacional de Elecciones, normativa sobre elecciones regionales y segunda elección regional. La legislación establece el umbral del 30 % de votos válidos para evitar una segunda elección










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